PALABRAS DEL SANTO PAPA FRANCISCO (Jn 7,40-53)
Recibido
«Y cada uno se fue a su casa» (Juan 7:53): después de la discusión y todo lo demás, cada uno volvió a sus propias convicciones. Hay una ruptura entre la gente: los que siguen a Jesús lo escuchan —no se dan cuenta de cuánto tiempo pasan escuchándolo, porque la Palabra de Jesús entra en sus corazones— y el grupo de doctores de la ley que a priori rechazan a Jesús porque no actúa según la ley, según ellos. Hay dos grupos de personas. Los que aman a Jesús, los que lo siguen, y el grupo de intelectuales de la Ley, los líderes de Israel, los líderes del pueblo. Esto queda claro cuando los guardias fueron a los sumos sacerdotes, quienes les dijeron: «¿Por qué no lo trajeron aquí?»; los guardias respondieron: «¿También ustedes han sido engañados? ¿Acaso alguno de los jefes o de los fariseos ha creído en él?» (...) Este grupo de doctores de la Ley, la élite, desprecia a Jesús. Pero también desprecian a la gente, a «esa gente», que es ignorante, que no sabe nada. El pueblo santo y fiel de Dios. (Papa Francisco, Homilía en la capilla de la Casa Santa Marta, 28 de marzo de 2020)